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En conmemoración al Día Internacional de las Juventudes, queremos ofrecerles un artículo que compacta históricamente lo que es y ha sido nuestro programa de Liderazgo Juvenil. A partir de su objetivo, de la experiencia de los socios que lo han direccionado y, desde la de uno de los jóvenes que participó en él como dicente, esperamos darles un pincelazo de lo que ha sido esta labor.

Con más de 400 graduados y aproximadamente 15 cohortes, la idea original de este proyecto nació en los años 90s para la creación de una Escuela de Liderazgo que brindaría herramientas a los beneficiarios en el Ser (autoconocimiento), Hacer y Trascender, cuenta Nora Villegas, socia fundadora del Club. Esta escuela se dirigía a jóvenes de bajos recursos, residentes en zonas de conflicto de la ciudad, que para ese momento eran objeto de reclutamiento por bandas al servicio del narcotráfico y por tanto, el logro a obtener era forjar el discernimiento de estos jóvenes para que tomaran una decisión desde la utilidad que le podrían prestar a la sociedad.

Su evolución ha estado dada por el tipo de conflicto de la época y con la necesidad generacional, velando siempre por un proceso de transformación personal y de desarrollo de competencias, a través de la formación en liderazgo, para que el joven se conecte con su propósito de vida y pueda desde ese autoconocimiento trascender y comprometerse con su entorno, como un miembro activo de la sociedad.

Para la década del 2000, este programa se ofreció en colegios de poblaciones vulnerables y buscaba dar una formación adicional, enfocándose en la problemática de las fronteras territoriales de los barrios y la proliferación del porte de armas de fuego, que a causa de ello se suscitaba. Más adelante, en el 2016, fue objeto de una subvención global bajo el nombre de “Líderes de Paz”, con una estrategia de replicación por parte de los formados; estos, por conducto de un Grupo Rotario de Fomento a la Comunidad (no rotarios) y por el lapso de un año, trasladaban sus conocimientos a otros jóvenes de su comunidad. El reto de esta cohorte fue dispersar la idea del dinero fácil, heredado por el fenómeno del narcotráfico en la ciudad en personas entre los 12 a los 17 años, para que mantener un status dado por la calidad del celular, entre otros, no fuese una única opción.

Finalmente, desde el año 2017 ha sido un componente del Programa “Parceros” de la Alcaldía de Medellín, que desde el 2019, fue aprobado por Acuerdo del Concejo municipal, producto de la alianza con la Fundación Bancolombia y dando una masificación de esta idea original.

Actualmente, para nuestros socios este programa de liderazgo connota con emoción tal y como lo describe Carmenza Henao Tisnes, la oportunidad de trabajar con jóvenes en edades tan complejas, en la que se están definiendo y son tan vulnerables a muchas condiciones, por situaciones de carencias e influencias, recordando con cariño que en la primera Cohorte a su cargo (año 2003), con el Colegio Santo Domingo Savio, los jóvenes llevados a una actividad en el jardín botánico llegaron armados y les tocó decirles, porque sabían por el momento actual de la ciudad que dejaran éstas afuera para ingresar y como luego,  finalizando la jornada, uno de ellos les expresó que con los rotarios “pa las que sea”. Una de las experiencias más bonitas, que le sucedió luego de esto, fue encontrarse años más tarde con Ingrid, una de las niñas que hizo parte de esta formación, siendo ella ahora Directora de Artística del Colegio San José de la Salle y formadora en ese momento de su nieto, “nunca imagine que quien yo formé, luego se convertiría en la formadora de mi nieto.”

Y es que no sólo para los rotarios este programa ha sido una vivencia enriquecedora, para Juan Manuel Salazar, quien hizo parte del GG del 2015, recordar que a través de esa capacitación pudo aprender a conocer sus talentos y capacidades y que estas se pudieran poner al servicio de otros que más lo necesitan, creando sus propias realidades y transformando estas mismas, logró  que le enseñaran a soñar y a luchar por sus sueños, a definir sus valores y prioridades. Para él este programa transforma vidas y las vidas de las personas que los rodean, consiguiendo además un resultado inesperado conocer a Rotary y enamorarse de éste.

Hoy, gracias a él, queremos recordarles una frase que la escuchó en el año 2015: “Tal vez nuestro camino sea confuso, pero siempre llegamos a nuestro destino, lideres sin importar la lluvia”; lo que a todos nos hace pensar en la ilusión de seguir trabajando por nuestros jóvenes, de llenarnos de orgullo el saber que enseñamos a ver el arcoiris que sobresale, luego de la tormenta y la oscuridad.

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